SUSCRÍBETE
CONTACTO

El Secreto para Ser Millonario

integridad

Mi primer jefe fue un gran líder, mi mentor y un gran amigo. Me enseñó a poner foco en la innovación, a no quedarme tranquila con lo conocido -a salir de mi zona cómoda- y a entender que tenía capacidades latentes que ni yo misma sabía que tenía. Me motivó -y empujó- a desarrollarlas.

También me enseñó algo clave: poner el ojo en lo que realmente importa, las personas y sus motivaciones. No lo sabía entonces, pero recuerdo un ejemplo muy claro. Un día cualquiera, Jorge entró a la oficina y, mientras preparábamos un cafecito, nos dijo:
“Escuchen, escuchen: tengo el secreto para ser millonario”.

Nosotros/as obviamente nos miramos y le dijimos:
“¡Cuenta, cuenta, cuenta!”, con los ojos bien abiertos, tipo huevo frito.

A eso, respondió:
“Para ser millonario, lo único que te tiene que importar es la plata”.

Desilusionados/as, contestamos:
“Ahhh… tremenda novedad… ¡obvio!”

En ese momento no comprendí lo que quiso decir. Pero después de más de 20 años trabajando con personas, estudiando y analizando científicamente la personalidad, el sentido de sus palabras se dibujó con claridad: tener muchas o pocas habilidades no es tan relevante como tener una motivación poderosa hacia algo determinado.

Me explico:
Yo puedo no ser tan ambiciosa, competitiva o curiosa, pero si mi única motivación es el dinero (Comercio alto, en lenguaje de escalas de personalidad), lo más probable es que TODO lo que haga lo realice para conseguir dinero. Es mi principal motivación de vida, la necesidad que busco satisfacer.

Por otro lado, si mi Ambición es alta y mis motivaciones de Comercio y Poder también lo son, lo más probable es que escale en la estructura organizacional hacia posiciones de influencia, relevancia y buena remuneración. ¿Por qué? Porque eso es lo que más valoro en la vida. Además, al tener esas motivaciones altas, estoy más dispuesta a desarrollar las capacidades que me permitan vivir ese valor.

La historia de Jorge me encanta porque es muy gráfica para mostrar algo que no siempre es tangible: el vínculo entre las motivaciones, los objetivos y la estrategia. Después de más de 20 años sin que él sea mi jefe, me di cuenta de que tenía toda la razón, de una forma mucho menos etérea y mucho más concreta de lo que pensaba.

Encontrar organizaciones que integren las habilidades, los descarriladores y los motivadores de las personas no es común. Menos común aún es que vinculen las motivaciones individuales de los/las colaboradores/as con la estrategia de la compañía.

Las que sí lo hacen, saben que tienen una ventaja competitiva… y sus resultados de negocio lo demuestran.

Tenemos muchos ejemplos que podemos compartir.
Si te interesa, tomemos un cafecito virtual.

Un abrazo,

María José
GET Latam

Suscríbete a nuestro  NEWSLETTER

Recibe artículos, entrevistas y videos con información relevante sobre cómo construir la Efectividad Organizacional en tu organización, además de noticias sobre nuestros eventos, talleres y webinars.